Como cada miércoles, sumamos una entrada más a nuestro Blog para informarte y sorprenderte con las maravillas que nos trae el turismo a nivel internacional.

Esta vez le damos el lugar que se merece a una habitación única en África. Es la primera en su tipo en el continente, está en el hotel “Manta Resort” en la isla de Pemba, y su ubicación subacuática la hace una de las más originales del mundo.

Nos encontramos en una década en la cual los hoteleros se desviven por acercarnos propuestas únicas. El hotel más alto del mundo, el hotel con más estrellas del mundo, hoteles no convencionales y únicos, lideran la lista. Con el fin de atraer más turistas, las empresas buscan ser la propuesta más original, y si hay algo que ha conseguido Manta Resort es serlo, con una habitación submarina con terraza propia y todo el entorno natural a su alrededor.

Ofrece una experiencia única, y si bien no es el primero del mundo en ofrecer habitaciones subacuáticas, si lo es en África, aprovechando de las aguas cristalinas y la naturaleza privilegiada del lugar.

“¿Dónde está ubicado?” Pemba es una isla que forma parte del archipiélago de Zanzíbar. Está localizada cerca de la costa oriental de África, en aguas del océano Índico. Se sitúa a 50 km al norte de la isla de Unguja, y a otros 50 km de la costa africana.

Esta habitación inauguró este mes, y pocos serán los privilegiados de dormir cuatro metros bajo el agua, ya que es la única con estas características, mientras el hotel ofrece otras tradicionales en tierra.

La experiencia es sorprendente tanto de día como de noche, y ya ha captado la atención del mundo, por lo cual conseguir un lugar no será tarea sencilla por el momento.

Los precios para pasar una noche en este lugar varían desde los US$ 900 hasta los US$ 1.500, dependiendo de algunas condiciones.

Por último, compartimos un video que muestra la habitación desde el exterior:

http://www.youtube.com/watch?v=YkkpkUYzYRM

Espero que les haya gustado esta innovación del Turismo Moderno. Nos reencontramos el próximo Miércoles.

 

Fuente: http://www.impulsonegocios.com/contenidos/2013/11/19/Editorial_28190.php