Sin duda que una de las cosas que menos disfrutamos a la hora de viajar es hacer la maleta. Y cómo no si muchas veces no sabemos qué llevar, cómo estará el clima o, lo que es peor, cómo hacer caber toda la ropa. Para hacer frente a esta difícil y muchas veces tediosa tarea, la estadounidense Susan Foster, quien es experta en esta materia – ha empacado unas 5 mil veces en los últimos 30 años por viajes de negocios –, entrega las claves para hacer la maleta de manera inteligente y evitar cobros por sobrepeso.

Desde su oficina en Portland, Foster dice que lo básico es entender que “tu maleta no es un clóset y ordenar las cosas bien, en un espacio pequeño, requiere planificación”. Para ello recomienda empacar lo siguiente:

– Ropa de color base neutro. “Dos pares de pantalones oscuros, más una chaqueta y cuatro camisas o blusas, bastarán para una semana”.

– Luego los tipos de fibra y de calzado que ocupen menos espacio. “Chaleco de lana merino, pantalones de microfibra en lugar de jeans, cortaviento por abrigo y mocasines en reemplazo de botas”.

– Considerando que el calzado masculino es de mayor tamaño, sugiere llevar dos pares, uno de ellos puesto. Las mujeres pueden empacar dos y llevar uno puesto.

– En cuanto a cosméticos, aconseja “llevar la cantidad necesaria para el viaje y en contenedores pequeños o comprar muestras de productos”.

Para respetar las normativas aeroportuarias y de aduanas, hay que buscar artículos que no sean líquidos: desodorante en barra en vez de roll-on o maquillaje en polvo. Nada sobre los 100 ml. Brenda Paz Silva, ejecutiva de la agencia First Premium Travel, recomienda no meter los artículos de aseo que pueda haber en los hoteles de destino. “El abrigo, en la mano, y en la maleta dos pares de calzado, jeans y un cortaviento”.

Para evitar que la ropa llegue arrugada, Susan Foster aconseja “elegir las telas que son mezclas de algodón con poliéster, que no se arrugan”. También se puede incluir prendas de poliéster y microfibra. “Se lavan en el lavamanos del hotel y secan en la noche, son perfectos para ropa interior y calcetines”. Recomienda poner las camisas con la menor cantidad de dobleces posible, mientras que los artículos tejidos pueden doblarse o enrollarse. En el caso de los pantalones, polleras y chaquetas, colocarlos extendidos a lo largo y ancho de la maleta.

También se maximiza el poco espacio que va quedando al colocar calcetines, pantys o medias enrolladas al interior del calzado. Susan recomienda no hacerse problema doblando cuanto sea necesario el pijama o la camisa de dormir.

En su maleta siempre lleva traje de baño, sus cosméticos favoritos y algunos artículos de tocador que sabe no hallará en cualquier parte. Dice que le gusta compartir sus secretos, porque “he visto muchos viajeros pasar malos ratos y no disfrutar, por el exceso de equipaje”, cuyos cobros son a veces altísimos. Y como último dato, siempre tómele el peso a la vieja maleta y si le parece mucho, compre una nueva. Cada vez las hacen más livianas.

 

Fuente: granportalaviacion.com